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¿Qué son los fondos de inversión? Explicación sencilla sobre los fondos de inversión

¿Qué son los fondos de inversión?

Explicación sencilla sobre los fondos de inversión

 
1.- ¿Qué son los fondos de inversión?

Los fondos de inversión son vehículos de inversión colectiva, en los que pueden participar tanto inversores privados, así como inversores institucionales. Hay multitud de tipos de fondos de inversión basados en la clasificación de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva (INVERCO) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este artículo se centra en los fondos de inversión en renta variable.

 

2.- Funcionamiento de los fondos de inversión y sus tipos

Un número variable de inversores, denominados partícipes, realiza aportaciones al fondo con el propósito de obtener una rentabilidad positiva. En la mayoría de los casos las aportaciones se efectúan una vez al mes aunque también pueden ser aportaciones únicas. El fondo lo crea una entidad, la gestora, que es la que invierte de forma conjunta esas aportaciones en diferentes activos financieros siguiendo unas pautas fijadas de antemano.

Existen básicamente dos tipos de fondos: los fondos de gestión activa y los fondos de gestión pasiva.

 

2.1.- Fondos de gestión activa

En los fondos de gestión activa, la gestora contrata a un gestor, que se encarga de gestionar el dinero y cuya tarea es la de invertir de forma hábil ese dinero con el propósito de obtener una rentabilidad mayor que la del índice de referencia. Este gestor dispone por lo general de un equipo que le ayuda con el trabajo de evaluación en busca de buenas inversiones. La rentabilidad del fondo depende directamente de las operaciones que efectúe el gestor del mismo. Las clases de activos en las que el gestor puede invertir vienen determinadas por el tipo de fondo y por una normativa a la que se tiene que ajustar. En los fondos de renta variable se invierte principalmente en acciones. El fondo por lo tanto se puede entender como una gran cesta con muchas acciones. Tanto el gestor del fondo como la gestora no trabajan gratuitamente sino que son pagados a través de las comisiones implicitas en el valor del fondo. Estas comisiones implícitas en el valor del fondo son las que forman parte del Total Expense Ratio (TER). Además del TER, la entidad depositaria o el intermediario financiero también suele cobrar otras comisiones explícitas al valor del fondo llamadas comisiones de suscripción, que suelen ser entre el 1 y el 5% de las aportaciones, y comisiones de reembolso.

Todas las características del fondo (comisiones implícitas, comisiones explícitas, política de inversión, posibilidad de sacar el dinero, riesgo que se asume, horizonte temporal, ...), están recogidas en un documento llamado folleto informativo y en el resumen del mismo llamado DFI  (Datos Fundamentales para el Inversor). Cada gestora está obligada por ley a poner a disposición del público un folleto informativo actualizado con las características de cada fondo.

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¿Qué pasa si la sociedad gestora se va a la quiebra? No hay de qué preocuparse, porque el patrimonio del fondo no forma parte del balance de la sociedad gestora. Los partícipes siguen siendo los propietarios de su capital. La gestora solamente se ocupa de la gestión y administración de fondo. Por este motivo, si quiebra una entidad gestora, el patrimonio del mismo pasaría a depender de otra entidad gestora con la supervisión del Ministerio de Economía. Esto es más fácil de entender con un ejemplo, imaginad que compráis un inmueble y contratáis un agente inmobiliario que se ocupe del alquiler del inmueble y de todas las actividades que ello conlleve. Si el agente inmobiliario quiebra, aún te sigue perteneciendo el inmueble. Simplemente te tienes que ocupar de encontrar un nuevo agente inmobiliario. Esto mismo también aplica en el caso de quiebra de la entidad depositaria.

 

2.2.- Fondos de gestión pasiva

Los fondos de gestión pasiva tienen como finalidad replicar índices.

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Dentro de los fondos de inversión de gestión pasiva, los primeros que aparecen son los fondos indexados o también llamados fondos índice. Estos fondos replican el índice de la manera más fiel posible. Para ello compran los activos que componen los índices en la misma proporción que aparecen en el índice. Tan solo es necesario hacer operaciones de ajuste cuando cambia algún valor dentro del índice o los valores cambian de proporción. Es por ello que la gestora no tiene la necesidad de contratar a un gestor y su equipo para que evaluen el mercado en busca de las mejores inversiones, pues que en este tipo de fondos esto ya no es necesario.

Otro de los tipos de fondos de inversión de gestión pasiva, son los fondos cotizados o ETF por las siglas en inglés de Exchange Traded Fund. Estos fondos también tienen como finalidad replicar índices. De primeras podéis pensar que son idénticos a los fondos indexados pero existen importantes diferencias entre los dos. Los ETFs combinan las ventajas de los fondos indexados junto con las ventajas de las acciones, ya que cotizan igual que lo hacen las acciones, esto permite comprarlos y venderlos en cualquier momento de la sesión de la Bolsa. Por el contrario los fondos indexados no cotizan en ningún mercado y su precio de compra o venta es el valor de liquidación al término de la sesión de la Bolsa. Los ETF son una excelente manera de invertir en Bolsa con un alto grado de diversificación a unos costes por lo general mucho más bajos que cualquier otro tipo de fondo de inversión.

 

3.- Diferencias entre fondos de inversión e inversiones directas

Pasamos ahora a ver las diferencias entre los fondos de inversión y las inversiones directas. Una inversión directa es una inversión en una acción, inmueble o en un bono sin pasar por un fondo de inversión.

La primera diferencia se explica bastante bien si volvemos al ejemplo del inmueble. Para comprar un inmueble se necesita por lo general mucho dinero. Para invertir en un fondo de inversiones solo son necesarios en la mayoría de los casos 50€ al mes en forma de plan de ahorro. La dificultad inicial es claramente mucho menor.

Al ser una inversión colectiva, el patrimonio disponible por el fondo es mucho mayor. Por lo que se pueden efectuar inversiones más grandes y más rentables. Por ejemplo, un fondo de inversión puede comprar un edificio de oficinas que para la mayoría de inversores privados no sería posible.

Además, el riesgo es por lo general ostensiblemente mucho menor. Un fondo de inversión invierte entre 20 a 1000 empresas a la vez, lo que provoca una diversificación del riesgo.

Otro punto positivo del los fondos de inversión es que están regulados y supervisados por la CNMV. Los fondos están regulados por una normativa que pone los límites a la forma en que la sociedad gestora puede invertir el dinero, con el fin de asegurar un nivel mínimo de diversificación, liquidez y transparencia. Las gestoras también se imponen normas propias como pueden ser por ejemplo un máximo del 20% en acciones o un mínimo de reservas de dinero. En el folleto informativo de cada fondo de inversión podéis encontrar estar normas internas o políticas internas de inversión.

Para concluir también se puede decir que los gestores de los fondos de inversión así como sus equipos de trabajo tienen normalmente muchos años de experiencia.

Por supuesto, quién tiene mucho tiempo, dinero y experiencia, puede ganar más dinero con las inversiones directas, ya que no tiene que distribuir los beneficios entre los partícipes y no tiene que pagar los gastos de gestión.