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¿Qué tipos de acciones existen?

 

1.- Clasificación según titularidad

Las acciones se pueden clasificar según su titularidad en dos tipos: acciones al portador y acciones nominativas.

 

1.1.- Acciones al portador

Las acciones al portador son las más habituales y poseen todos los derechos del accionariado. La sociedad anónima no suele conocer el nombre de todos los accionistas y si quieres transferir o vender tus acciones a terceros, no es necesario informar a la sociedad anónima.

 

1.2.- Acciones nominativas

Las acciones nominativas funcionan de forma completamente diferente, ya que llevan el nombre del inversor que las compró. La sociedad anónima lleva un registro de todos los accionistas y cada vez que hay un traspaso de acciones, se cambia la titularidad en el registro de acciones de la empresa. Si vendes acciones nominativas, debes de comunicárselo a la empresa. En la práctica esta tarea la ejecuta automáticamente el depósito de acciones de tu banco.

 

2.- Clasificación en base a los derechos de las acciones

Existe otra clasificación importante en base a los derechos de las acciones. Aquí las acciones se pueden clasificar en acciones ordinarias y acciones preferentes.

 

2.1.- Acciones ordinarias

Las acciones ordinarias poseen los siguientes derechos:

  • Derecho a dividendos, siempre y cuando la empresa decida distribuir parte de sus beneficios a los accionistas.

  • Derecho a voz y a voto en la Junta General de Accionistas.

  • Derecho de opción preferente para la suscripción de nuevas series de acciones, en caso de ampliaciones de capital.

  • Derecho de información acerca de la marcha de la sociedad anónima, es decir, a tener acceso a las cuentas y balance de la empresa

  • Derecho a transmitir libremente las acciones, es decir derecho a vender o transmitir las acciones cuando queráis.

 

2.2.- Acciones preferentes

¿Qué derechos adicionales tienen las acciones preferentes en comparación con las ordinarias? Vamos a verlo de forma práctica basándonos en un ejemplo de una empresa española cotizada en la Bolsa, la empresa Grifols. La empresa Grifols es una multinacional española especializado en el sector farmacéutico-hospitalario y presente en más de 100 países. Como inversor, podemos comprar dos tipos de acciones de Grifols en el mercado continuo, las acciones de clase A o acciones ordinarias y las acciones de clase B o acciones preferentes. Como indica el gráfico, las acciones de clase B son más baratas que las de clase A.

Grifols: acciones ordinarias/acciones preferentes

¿A qué es debido esto? Esto es debido a que las acciones preferentes o de clase B no tienen derecho de voto. Entonces, ¿por qué se llaman acciones preferentes? Al contrario de lo que su nombre indica, este tipo de acciones tiene una desventaja en comparación con las acciones ordinarias. Es por este motivo, que las acciones preferentes por lo general suelen ser algo más baratas que las acciones ordinarias. Los inversores no están dispuestos a pagar el mismo precio que por una acción ordinaria con derecho de voto. Para los inversores privados no es una desventaja no tener derecho a voto. Su porcentaje de participación en la empresa es tan bajo, que su derecho de voto tiene poca influencia en el devenir de la empresa. Como compensación, las empresas suelen pagar a los accionistas con acciones preferentes unos dividendos algo mayores, ya que suelen tener unos dividendos pactados que en caso de obtener beneficios, siempre se pagan antes de distribuir dividendos a las acciones ordinarias. Volviendo al ejemplo de Grifols, la empresa lleva pagando años a los accionistas preferentes un céntimo más por acción.

 

Las acciones preferentes tienen preferencias sobre las acciones ordinarias en el caso de que una empresa quiebre y se llegue a la liquidación de la empresa. En los casos de liquidación de una sociedad anónima, los accionistas se encuentran subordinados a los acreedores, la empresa debe saldar en primer lugar todas sus deudas con los acreedores. Después deberá devolver siempre que pueda el dinero a los accionistas preferentes y en última instancia si aún queda algo de dinero, este irá a parar a los accionistas ordinarios.

Visto esto, puede ser interesante como inversor el comprar acciones preferentes. El precio suele ser generalmente más bajo y existe la posibilidad de obtener más dividendos. En contrapartida, se pierde el derecho de voto, el cuál de todas formas empieza a ser interesante a partir de inversiones millonarias.

Muy pocas empresas poseen dos tipos de acciones, de hecho, si no se aclara de otra forma, el tipo de acción que se compra a través de las plataformas siempre será de tipo ordinario. A nivel mundial son varias las empresas conocidas e importantes como Alphabet (la empresa matriz de Google), Volkswagen o BMW, que tienen en circulación tanto acciones ordinarias como acciones preferentes.

 

3.- Crisis española de las acciones preferentes (2008-2010)

En España, el tipo más frecuente de acciones es también la acción ordinaria, de hecho las acciones preferentes tienen muy mala imagen debido al escándalo que hubo durante la crisis del 2008-2010, cuando las las entidades bancarias abusaron de la confianza de sus clientes habituales al venderles las acciones preferentes, sin informarles adecuadamente de que se trataba de una inversión de renta variable. En la mayoría de los casos los inversores eran particulares con poca educación financiera, clientes confiados, que creyeron que era una inversión segura al tratarse de una inversión en activos de renta fija y aspiraban a obtener una renta periódica con la tranquilidad de poder recuperar el capital principal en cualquier momento. Como dichas acciones preferentes repartían dividendos periódicamente, estos inversores ​no se percataban de que el producto financiero contratado no era en verdad un depósito a plazo fijo. La presunta estafa se descubrió cuando, debido a la crisis económica, los ahorradores no pudieron recuperar el dinero invertido porque la cotización de las acciones bajó.